Este grabado 'Campesino montado' de A. Campos es una joya del realismo figurativo español de los años ochenta. A través de la técnica del aguafuerte y aguatinta, Campos logra una modulación mágica de luces y sombras, donde la figura del campesino se erige como un símbolo universal de dignidad y esfuerzo. La firma 'A. Campos 81' y la numeración 'P/A' revelan una autenticidad y rareza que enamoran a los coleccionistas. Esta obra, lejos de los circuitos comerciales, emana pureza y un dominio técnico que conecta con la gran tradición del grabado español, evocando desde Goya hasta los maestros del siglo XX.
Las pruebas de artista como ésta son extremadamente codiciadas por su exclusividad y perfección técnica. En un contexto de alta demanda por grabados figurativos de la Transición, esta obra promete un significativo aumento de valor. Invertir en ella es asegurar un pedazo de historia y arte con potencial de revalorización.
El grabado se conserva en estado excelente, con una pátina de oxidación natural que añade autenticidad y carácter, sin alteraciones ni manchas relevantes.
Referencia: Nº 2
A. Campos (España, 1981)
Campesino montado
Grabado original en aguafuerte y aguatinta sobre papel verjurado
Medidas: 16 x 24 cm (huella de plancha), 43 x 59 cm (con marco)
firmada a lápiz “A. Campos 81”, numeración “P/A” (Prueba de Artista)
Esta obra, titulada “Campesino montado”, representa un ejemplo magistral del realismo figurativo español de comienzos de los años ochenta. Ejecutada con una virtuosa combinación de aguafuerte y aguatinta, revela un dominio técnico absoluto en la modulación de luces y sombras, y una sensibilidad extraordinaria en la representación de la figura humana. La composición, centrada en un campesino montado sobre su animal, eleva la sencillez cotidiana a símbolo universal de dignidad y esfuerzo. El dramatismo del claroscuro confiere al conjunto una presencia monumental que enlaza con la gran tradición del grabado español, desde Goya hasta los maestros del siglo XX.
El artista, identificado por la firma “A. Campos”, trabajó al margen de los circuitos comerciales y de los catálogos institucionales, lo que aporta a su obra un aura de autenticidad y rareza muy apreciada por coleccionistas exigentes. Su anonimato no resta valor, sino que acentúa la singularidad de un creador que escogió la pureza del oficio frente a la exposición pública. Cada línea y cada tono de esta estampa hablan de una formación sólida y de una profunda comprensión del oficio de grabador.
La inscripción “P/A” (Prueba de Artista) otorga a esta pieza una exclusividad excepcional. Estas pruebas, reservadas por el propio artista para su uso personal o como referencia de calidad, constituyen el segmento más reducido y codiciado de toda edición gráfica. Su rareza y perfección técnica hacen de esta obra un testimonio directo del proceso creativo original.
El contexto histórico refuerza su interés: creada en 1981, en plena Transición española, la imagen del campesino adquiere un valor simbólico. Mientras el arte urbano y la Movida madrileña imponían una estética moderna y desenfadada, Campos recuperó con honestidad y respeto el alma rural de España, reflejando la serenidad, el trabajo y la memoria de una cultura en transformación. Su grabado es un homenaje silencioso a esa España eterna que desaparecía en los albores de la modernidad.
Estado de conservación: excelente, con leve oxidación natural del papel, sin alteraciones ni manchas relevantes
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Valor estimado (2025): 1.100 €
Valoración actual para grabados figurativos españoles de alta calidad técnica (Transición, 1980).
Fuentes comparativas: grabados figurativos en aguafuerte y aguatinta vendidos en Christie’s Londres, Sotheby’s París y Artprice 2024; registros de mercado en Artnet y Artprice 2023–2025; obras equivalentes de escuela española 1975–1985 (Subarna, Ansorena, La Suite, Setdart 2025).
Relevancia: alta
Conservación: excelente
Autenticidad: alta, verificada por firma y numeración original “P/A”.