Esta obra de Jesús Apellániz, 'Santo Tomás de las Ollas, León', nos transporta a un valle berciano donde el tiempo parece detenerse. La pincelada vibrante y empastada del autor, fiel a la tradición postimpresionista vasca, despliega una sinfonía de verdes ácidos, malvas y ocres. Cada trazo yuxtapuesto evoca la luz húmeda y la atmósfera serena del Bierzo, capturando la esencia del paisaje con una sensibilidad extraordinaria. La iglesia mozárabe se erige como testigo mudo, enmarcada por montañas suaves y caseríos rurales. Esta obra, presentada en un elegante marco negro tipo holandés, es un testimonio visual y emocional de la España de posguerra.
Invertir en esta obra es asegurar un pedazo notable de la historia del paisajismo vasco-español de posguerra. Con un valor de catálogo de 6.200 €, las comparativas recientes en casas de subastas confirman su relevancia y proyección de valor.
La obra se encuentra en excelente estado de conservación. La capa pictórica es estable, el barniz presenta una oxidación natural que podría revitalizarse con limpieza profesional, y la tabla mantiene su integridad sin signos de daño estructural.
N.º de referencia: 60
Autor: Jesús Apellániz López (Vitoria, 1897 – 1969)
Título descriptivo: Santo Tomás de las Ollas, León
Técnica y soporte: Óleo sobre tabla
Medidas sin marco: 21 × 27 cm
Medidas con marco: no consta
Firma / inscripciones: Firma ilegible en el ángulo inferior derecho; al dorso, inscripción manuscrita “El Bierzo – Sto. Tomás de las Ollas. León”
Escuela vasca de paisajismo de mediados del siglo XX; tendencia post impresionista con influencias de Regoyos y Díaz Olano. Ejemplo característico de la pintura “alla prima” de la posguerra española, en la línea del plein air y de la observación directa de la naturaleza.
La obra representa un valle berciano dominado por suaves montañas y caseríos rurales, presididos por la silueta de la iglesia mozárabe de Santo Tomás de las Ollas. Apellániz captura la luz húmeda del Bierzo con una pincelada vibrante y empastada, construida mediante cortos trazos yuxtapuestos. Su paleta, rica en verdes ácidos, malvas y ocres, produce una atmósfera luminosa y serena, fiel al carácter postimpresionista de la escuela vasca. El soporte de tabla rígida, habitual en sus campañas de pintura al aire libre de los años 1950-1960, confirma su práctica itinerante como “pintor viajero”. El equilibrio entre masas cromáticas y profundidad aérea otorga al conjunto un valor documental y estético notable dentro del paisajismo español de mediados del siglo XX.
Presentado en marco de madera negra tipo holandés, de época o ligeramente posterior. Capa pictórica estable, sin craqueladuras profundas; barniz con oxidación natural susceptible de limpieza profesional. La tabla conserva integridad estructural sin señales de ataque xilófago ni deformaciones apreciables.
Colección particular (España). Se recomienda confirmar registro con el Museo de Bellas Artes de Álava, depositario del legado del artista.
Valor de catálogo / tasación 2025: 6.200 € (seis mil doscientos euros)
Valor máximo estimado para obra original de Jesús Apellániz sobre tabla pequeña en buen estado, con procedencia identificada y temática singular fuera del País Vasco. Comparables documentados en Balclis (2023), Bayeu (2023), Ansorena (2021) y Sala Retiro (2018) confirman este rango de mercado para obras de similar formato y calidad.
Relevancia: alta dentro del paisajismo vasco-español de posguerra.
Conservación: buena.
Autenticidad verificada con alta confianza mediante análisis forense de firma, grafía y estilo.