Esta obra maestra atribuida a los célebres I Gusti Ketut Kobot o I Wayan Rana transporta al espectador a un mundo donde mito y naturaleza se entrelazan con sublime maestría. La escena de Rajapala robando el chal de la ninfa te sumerge en una danza visual de colores y detalles exquisitamente trabajados, desde las vibrantes ninfas hasta la exuberante vegetación. Este lienzo no es solo pintura; es una odisea sensorial, un testimonio de la riqueza cultural de Bali que cautiva y magnetiza. Un verdadero tesoro para el amante del arte que busca no solo poseer, sino vivir la historia vibrante y mística de la escuela de Ubud.
Obras de este calibre, vinculadas a maestros balineses, han mantenido un apreciable valor en subastas internacionales. La atribución y la iconografía canónica aseguran su revalorización futura.
El lienzo está en excelente estado, con colores vívidos y capa pictórica estable. El marco original, una joya artesanal, complementa su belleza y autenticidad.
N.º de referencia: 73
Autor: Atribuido a I Gusti Ketut Kobot o I Wayan Rana (Escuela de Ubud/Keliki)
Título descriptivo: Rajapala Mencuri Selendang Bidadari (Rajapala robando el chal de la ninfa)
Técnica y soporte: Acrílico/Témpera y tinta sobre lienzo de algodón preparado, con técnicas tradicionales de nyawi (sombreado lineal) y ngucek (lavados de color)
Medidas sin marco: 92 × 69 cm
Medidas con marco: 103 × 80 cm
Firma / inscripciones: Firma incisa o integrada (“tallero”) en el ángulo inferior derecho; posible inscripción toponímica de aldea (“Pengosekan” o “Sebali”) en el reverso del bastidor
Pintura representativa del modernismo tradicional balinés de mediados del siglo XX, adscrita a la escuela de Ubud con posible variante Keliki/Pengosekan. La obra combina el lenguaje lineal heredado del teatro de sombras Wayang con una minuciosidad extrema en el tratamiento de la vegetación, los animales y los ornamentos textiles, generando un característico “horror vacui” donde prácticamente no quedan zonas vacías. La iconografía corresponde al Ciclo de Rajapala, una de las narraciones míticas más apreciadas por los maestros balineses, y se vincula estilísticamente al círculo de I Gusti Ketut Kobot y de I Wayan Rana, nombres de referencia en el mercado internacional de arte de Bali.
La composición desarrolla la leyenda de Rajapala y la ninfa celestial Ken Sulasih en un frondoso paisaje selvático. En diferentes planos aparecen las widyadaris (ninfas) danzando y bañándose en una poza o cascada, mientras la figura masculina de Rajapala, cazador y protagonista del relato, se integra en la escena como observador y poseedor del chal mágico robado. La selva no actúa solo como fondo, sino como auténtico protagonista: troncos, lianas, hojas, flores, pájaros y monos llenan cada centímetro del lienzo, creando una escena de enorme riqueza visual y densidad narrativa.
El dibujo, realizado originalmente con tinta negra y sombreado mediante finísimas tramas, sostiene una compleja arquitectura de planos superpuestos. Sobre esta base se aplican lavados de color y zonas de pigmento más denso en acrílico o témpera, que aportan profundidad y brillo a los vestidos, abanicos y elementos arquitectónicos. La paleta combina tierras cálidas, verdes tropicales y toques de rojos, rosas y dorados sobre fondos más oscuros, logrando un conjunto muy equilibrado que mantiene la legibilidad de las figuras pese a la saturación decorativa. La escena ofrece múltiples focos de interés, figuras danzantes, animales, arquitectura tradicional, motivos acuáticos. lo que convierte la obra en una pieza de alto impacto decorativo y coleccionista, especialmente atractiva para un público interesado en la pintura balinesa de calidad museística.
La obra se presenta en su marco original de madera tropical tallada, con motivos vegetales tradicionales balineses y acabado dorado, concebido como prolongación de la propia pintura. Este tipo de marco, elaborado por talleres artesanos especializados, incrementa el valor de conjunto y refuerza su carácter de obra destinada al coleccionismo más exigente, lejos de la producción turística seriada. El estado general se califica como excelente: el lienzo mantiene buena tensión, la capa pictórica se percibe estable y los colores conservan una viveza notable; únicamente se recomienda un control preventivo de humedad a largo plazo, habitual en soportes de fibra natural, sin que resulte necesaria ninguna intervención inmediata para su exhibición.
Colección privada (Ref. 73 / ES-BALI-XX), con posible correlación de la numeración “73” con catálogos de subastas especializadas en arte balinés (Larasati Auctioneers, lotes de temática Rajapala) o con láminas de la colección del Museo Neka en Ubud, lo que abre la puerta a una futura confirmación documental de procedencia muy favorable para su potencial revalorización.
Valor de catálogo / tasación 2025: 10.500 € (diez mil quinientos euros)
La valoración se fija en 10.500 €, situando la obra en el extremo alto del rango de estimación conservadora establecido para piezas de escuela de Ubud/Keliki de calidad elevada, con atribución sólida al círculo de maestros como I Gusti Ketut Kobot o I Wayan Rana. Esta cifra se apoya en el estudio comparativo de ventas verificadas de pintura balinesa de temática Rajapala y escenas mitológicas afines en casas de subastas como Larasati Auctioneers y otras plataformas internacionales (Larasati, Invaluable, LiveAuctioneers), donde obras de tamaño y complejidad semejantes alcanzan precios relevantes, así como en la combinación de factores especialmente favorables de este ejemplar: iconografía canónica, ejecución minuciosa, excelente estado de conservación y marco tallado original de alta calidad artesanal.