Este óleo de I. Gruix, atribuido al maestro Isidre Guix, es una joya del orientalismo tardío. La composición, de elegante equilibrio, nos sumerge en una escena vibrante: el encantador de serpientes y las espectadoras, con sus ricos saris, se revelan bajo una luz mágica. La paleta de tierras, ocres y rojos saturados, combinada con el exquisito claroscuro, realza la sensualidad de los tejidos y la profundidad de los azules. La obra ofrece una ventana sofisticada hacia un Oriente idealizado, evocando la estética burguesa de los años cincuenta. Es un testimonio de oficio y tradición, una pieza que no solo decora, sino que narra una historia visual apasionante.
Con un valor de tasación de 22.500 €, esta obra se posiciona en la franja alta del mercado para maestros menores de la escuela española del siglo XX. Su temática orientalista es muy demandada, y la calidad técnica, junto al formato generoso, aseguran un crecimiento en inversión. Comparable con obras en Setdart y Ansorena, este óleo es una adquisición segura.
El lienzo se mantiene bien tensado y estable, con un craquelado fino que aporta autenticidad. El barniz oxidado suavemente no impide la apreciación de la obra, y una limpieza profesional podría realzar aún más su luminosidad.
N.º de referencia: 76
Autor: I. Gruix (atribuido a Isidre Guix, Escuela Catalana)
Título descriptivo: Escena orientalista con encantador de serpientes y espectadoras
Técnica y soporte: Óleo sobre lienzo industrial de trama media (sarga), tensado sobre bastidor de madera de pino con cuñas de expansión
Medidas sin marco: 81 × 66 cm
Medidas con marco: 98 × 82 cm
Firma / inscripciones: En el anverso, ángulo inferior derecho: “I. Gruix / I·VIII”. En el reverso del lienzo, sello circular en tinta negra “J. RICO / GINEBRA”. En el bastidor de madera, sello circular industrial parcialmente ilegible, posiblemente “BASTIDOR NATIONAL” u otra marca similar
Obra perteneciente a la Escuela Española, ámbito catalán, realizada hacia mediados del siglo XX. Se inscribe en el orientalismo tardío de posguerra, con una pintura figurativa académica de raíz fortunyista, depurada y adaptada al gusto decorativo de la burguesía urbana de los años cincuenta. Combina recursos del realismo tradicional con una paleta cálida y envolvente que potencia el exotismo amable de la escena.
La composición presenta, en primer plano, a un encantador de serpientes sentado en el suelo, tocando una flauta de bulbo mientras la cobra emerge de la cesta; frente a él, de pie, dos jóvenes mujeres ataviadas con ricos saris observan la escena, convirtiéndose en un elegante contrapunto vertical que equilibra la masa horizontal del músico y los elementos del suelo. El muro cálido del fondo, tratado con pincelada suelta y frottages que sugieren texturas de adobe o piedra desgastada, actúa como telón neutro que hace destacar los rostros, las joyas y los tejidos. La luz entra desde el lateral, modelando las figuras con un claroscuro suave y muy eficaz, que realza los volúmenes sin dramatismos y acentúa la sensualidad de los tejidos.
Cromáticamente domina una armonía de tierras, ocres, sienas y sombras tostadas, contrastadas con azules profundos, rojos saturados y toques de blanco en las vestiduras, logrando una imagen cálida, luminosa y de fuerte atractivo decorativo. La técnica, basada en una imprimación clara y capas de óleo bien fundidas, combina zonas de pincelada más suelta en el entorno arquitectónico con mayor precisión en los rostros y manos, lo que denota una formación sólida y un oficio seguro. El resultado es una escena orientalista refinada, exótica pero cercana, pensada para ofrecer al espectador una “ventana” sofisticada hacia un Oriente idealizado y plenamente apta para espacios residenciales de representación.
La obra conserva un marco original de época, en madera moldurada lacada en negro con filete interior dorado, de carácter sobrio y elegante, muy acorde con la estética decorativa de los años 50–60. El soporte de lienzo se encuentra bien tensado y estable, sin deformaciones apreciables. La capa pictórica presenta un craquelado fino de envejecimiento y un barniz ligeramente oxidado, propios de su antigüedad, pero sin pérdidas significativas ni alteraciones que comprometan la lectura de la imagen. Una limpieza profesional del barniz, seguida de barnizado de protección actualizado, permitiría incrementar aún más la luminosidad y el impacto cromático de la escena, mejorando su presentación comercial sin necesidad de intervenciones estructurales.
Soporte suministrado por el establecimiento de bellas artes J. Rico, ubicado en la calle Ginebra del barrio de la Barceloneta (Barcelona), según indica el sello circular “J. RICO / GINEBRA” estampado en el reverso del lienzo, lo que vincula materialmente la ejecución de la obra al entorno barcelonés de mediados del siglo XX. No consta información específica adicional sobre la cadena de propiedad en la documentación aportada.
Valor de catálogo / tasación 2025:22.500 € (veintidós mil quinientos euros)
La tasación, tomada como valor dentro del tramo alto de las estimaciones propuestas, en coherencia con la calidad técnica de la pintura, la temática orientalista con encantador de serpientes, muy demandada en el coleccionismo decorativo, su buen estado de conservación y su formato figura de dimensiones generosas. Esta cifra se sitúa en la franja superior del mercado para maestros menores de escuela española del siglo XX con temática orientalista, teniendo en cuenta los resultados de obras comparables en casas de subastas y galerías especializadas como Setdart, Balclis, Durán o Ansorena, donde óleos figurativos de calidad y formato similar alcanzan remates en el entorno de las estimaciones aquí consideradas.