Esta obra cautivadora, atribuida al enigmático M. de D., nos sumerge en un paisaje embriagador con su densa arboleda y un lago que refleja un cielo tormentoso de gran dramatismo. La técnica magistral de acuarela, con sus suaves veladuras y transiciones vaporosas, crea una atmósfera lírica y profundamente emotiva. Los verdes profundos y ocres cálidos se mezclan con grises azulados, logrando una sensación de inminente cambio meteorológico. Este paisaje anímico, inspirado por las ricas tradiciones del Cantábrico y Galicia, es una joya del paisajismo español que refleja el dominio técnico de su creador y capta la esencia introspectiva de la naturaleza.
Invertir en esta obra es apostar por la calidad técnica y el atractivo cultural del paisajismo español del siglo XX. Su enlace con la Escuela de Olot y la posible atribución a Manuel de Dios le otorgan un valor añadido en el mercado de coleccionismo. Tasada en la franja alta de su categoría, es una pieza que promete revalorización en el tiempo.
La obra se presenta sobre su papel original, con una pátina que refleja su historia. Las ligeras ondulaciones típicas de la acuarela añaden carácter, mientras que la estabilización profesional asegura su conservación y resalta su belleza natural.
N.º de referencia: 111
Autor: M. de D. (atribuido a Manuel de Dios, círculo paisajístico del norte de España)
Título descriptivo: Paisaje con arboleda y lago bajo cielo tormentoso
Acuarela con posibles toques de gouache sobre papel velina satinado prensado en caliente (hot pressed)
Medidas sin marco: 32 × 43 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho con abreviatura manuscrita “M. de D.”, integrada en la zona sombría del terreno
Escuela española de paisajismo regionalista de la segunda mitad del siglo XX, con claras afinidades con la Escuela de Olot y resonancias del paisaje cantábrico y gallego, dentro de una sensibilidad naturalista y atmosférica de carácter introspectivo
Descripción y análisis: Obra de paisajismo sobre papel que representa una arboleda densa enmarcando un lago o remanso de agua bajo un cielo tormentoso de gran dramatismo. El artista construye la escena mediante amplios lavados de acuarela en el cielo, trabajados en húmedo sobre húmedo, que generan veladuras suaves y transiciones vaporosas entre los grises, azulados y tonos de tormenta. En contraste, el primer término con rocas claras, tierras ocres y las masas verticales de los árboles se resuelve con pincelada más gestual y caligráfica, aprovechando la superficie satinada del papel para definir contornos con precisión. La paleta combina verdes profundos, ocres cálidos, grises azulados y negros que refuerzan la sensación de inminencia meteorológica, logrando una atmósfera lírica y de fuerte carga emotiva que entronca con la tradición del paisaje “anímico” español. La correcta reserva de blancos en las luces del lago y en las nubes demuestra un dominio solvente de la técnica acuarelista y aporta chispa luminosa al conjunto
Marco y estado de conservación: Marco: no consta. La obra se conserva sobre su papel original, presentando un estado general calificado entre bueno y regular, con ondulaciones moderadas del soporte (cockling) típicas de la acuarela sobre papel satinado y un ligero amarillamiento y suciedad superficial. Estas alteraciones son estabilizados mediante un tratamiento de humidificación y alisado controlado, así como un montaje en paspartú de conservación, lo que permitiría optimizar su presencia expositiva sin afectar a la calidad de la imagen ni a la estabilidad de la capa pictórica
Valor de catálogo / tasación 2025: 1.400,00 € (cuatrocientos euros)
Esta tasación se establece tomando como referencia el valor de reposición aseguradora para una acuarela de paisajismo español del siglo XX de similar formato, calidad técnica y atractivo comercial, dentro del segmento medio del mercado. Se han considerado resultados de obras comparables de paisajismo regionalista y Escuela de Olot en casas de subastas y portales especializados como Setdart, Todocolección y subastas de autores afines (por ejemplo, E. Rius o M. Plá), situando la pieza en la franja alta de su categoría gracias a la atmósfera lograda, la correcta ejecución acuarelista y la posible vinculación cultural con el entorno ourensano de Manuel de Dios, lo que añade un plus de interés para coleccionistas de paisaje español contemporáneo.