Material · Escultura
Mármol y piedra: grano, veta y polvo
El mármol no se enjabona. El polvo se come el pulido y el agua deja aureolas. Se mira con luz rasante y se limpia en seco, como en un museo.

Qué está comprando cuando dice mármol
Mármol es carbonato cálcico recristalizado. El de Carrara es blanco con veta gris; otros, de color. El alabastro es más blando y translúcido; la piedra caliza, más porosa. Un golpe en una arista no se disimula: se declara. Una peana de otro mármol no es un crimen; sí un dato.
A diferencia del bronce, no hay edición numerada nativa: cada bloque es único. Las copias se reconocen por el tamaño de taller, por la pérdida de arista y, a veces, por el uso de pantógrafo. El valor está en la talla, en el bloque y en si la pátina del tiempo —el «azúcar» superficial— es honesta o un ácido reciente.
Cuidado que sí se puede hacer en casa
- Polvo
- Brocha suave o aire a baja presión. El grano del mármol retiene suciedad en los huecos del pliegue.
- Agua
- Evítela. El carbonato mancha y, si el agua está dura, deja halo. Nada de limpia-hogares ácidos (vinagre, limón).
- Luz
- La piedra tolera más lux que un textil —el CCAHA sitúa cerámica y piedra en el grupo menos sensible—, pero el sol directo calienta y ensucia el pulido con polvo.
- Colocación
- Plinto estable, lejos del paso. El mármol se astilla en las orejas y los dedos. No se rodea igual que un bronce: se mira, no se palpa.
- Exterior
- Helada y lluvia ácida abren la veta. Un mármol de interior no se «prueba» en el jardín un invierno.

El filtro Material de la galería
Bronce y piedra no comparten ficha. El menú los separa para que no compare un 4/12 de fundición con un bloque único, ni un alabastro de lámpara con una talla de taller. Si duda, escriba: el perito lee el grano antes que el título.
Vídeo explicativo
Vídeo en preparación
Espacio reservado para el vídeo de esta guía (guia-escultura.mp4).
Fuentes consultadas